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La Moxibustión es una técnica de la Medicina Tradicional China, que se incluye en la Naturopatía Bioenergética, englobada en lo que socialmente se conoce como Terapias Naturales o Terapias Alternativas.

Utiliza los mismos puntos que la Acupuntura Tradicional, pero en lugar de agujas utiliza calor para reequilibrar la salud y para mejorar trastornos específicos. El calor se transmite quemando unos puros de moxa, que se obtiene de una planta llamada Artemisa (Artemisa Vulgaris), envejecida y molida hasta convertirla en polvo.

La Moxibustión ha tenido su origen en etapas posteriores a la aparición del fuego en la vida de los humanos. Posiblemente, por accidente, se descubrió que el calor hacía desaparecer dolores y enfermedades. Más tarde investigaron diferentes formas de aplicar al cuerpo el calor y descubrieron que la planta Artemisa molida y prensada tenía un alto poder de concentración de calor y escarificación.

La primera mención escrita a la Moxibustión data de entre el año 475 a.C. y el 221 d. C. Actualmente, se utiliza frecuentemente en Occidente, gracias a la gran difusión de la Medicina Tradicional China. Es una técnica sencilla y que cualquier persona, siguiendo unos sencillos consejos, puede utilizar a nivel local.

Esta técnica se puede aplicar de dos formas:
• Directamente: se coloca sobre un punto de Acupuntura, un cono de moxa del tamaño de un grano. Posteriormente se enciende sobre la piel y se retira antes de que pueda quemar la piel. Se siente una agradable sensación de calor que penetra intensamente en la piel.
• Indirectamente: se calientan los puntos de Acupuntura desde una distancia prudente, por ejemplo, quemando un cono de moxa sobre la cabeza de una aguja de Acupuntura; de esta forma, el calor se transfiere a través de la aguja. Se puede aplicar también utilizando una moxa con forma de cigarro, que se enciende y se mueve a unos centímetros de la piel.

La planta de Artemisa tiene su origen en América, donde la consideraban una planta sagrada. En los tiempos de los anglosajones, los europeos colocaban hojas de esta planta bajo la almohada para provocar sueños. Sus hojas se secaban y posteriormente se trituraban en un mortero obteniendo una fibra de color amarillo, que al ser tamizada separa los hilos de la moxa de los tallos. Su principio más acentuado es su aceite, cuyo olor es agradable y aromático y de gusto amargo.


“En Centro Shalom tenemos los conocimientos y la experiencia necesaria para realizar tu tratamiento con esta técnica. Asimismo, si estás interesado/a en formarte y poseer un conocimiento profundo de esta o de otras técnicas en las que somos expertos, estaremos encantados de formarte.”

• Fácil de aplicar.
• Posee la misma eficacia que la Acupuntura, pero algunos estudios afirman que sus efectos son más rápidos y más potentes.
• Mejora el tiempo de coagulación y la generación de anticuerpos.
• Aumenta la producción de glóbulos blancos, glóbulos rojos y hemoglobina.

Múltiples estudios avalan este tratamiento para corregir los siguientes desequilibrios de la salud, consiguiendo la recuperación del bienestar:

• Alteraciones digestivas
• Alteraciones hepáticas
• Anorexia
• Ansiedad
• Artritis
• Artrosis
• Ataques de pánico
• Bajo deseo sexual
• Bulimia
• Bursitis
• Cansancio permanente
• Cefalea
• Ciática
• Cirugía de mama
• Codo de tenista
• Colon irritable
• Contracturas
• Depresión
• Dermatitis
• Diabetes
• Dismenorrea
• Dolor de espalda
• Dolor postoperatorio
• Dolores articulares
• Dolores cervicales
• Dolores dorsales
• Dolores musculares
• Esguinces
• Estreñimiento
• Estrés
• Eyaculación precoz
• Fatiga
• Frigidez
• Gota
• Hemiplejía
• Hipercolesterolemia
• Hipertensión
• Impotencia
• Insomnio
• Lumbalgia
• Migrañas
• Náuseas
• Neuralgia
• Obesidad
• Problemas de circulación
• Problemas endocrinológicos
• Problemas musculares crónicos
• Rehabilitación neurológica y traumatológica
• Rigidez lumbar
• Rinitis alérgica
• Tabaquismo
• Trastornos del sistema reproductor femenino
• Vértigos

No es aconsejable la Moxibustión en los siguientes casos:

• Fiebre alta
• Hipertensión
• Tuberculosis
• Hemptisis
• Vómito fuerte
• Anemia
• Enfermedades contagiosas graves
• Personas con cardiopatías
• Personas que no hayan comido o que hayan comido demasiado
• Personas ebrias
• No debe aplicarse en el abdomen de embarazadas.
• No debe aplicarse en las mejillas, el cuello, el rostro ni cerca de los ojos.