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El magnesio es uno de los minerales más importantes e imprescindible para el cuerpo humano, aunque no sea tan conocido como lo es el calcio o el hierro.

El cuerpo humano contiene aproximadamente 24 gramos (1 mol) de magnesio, que es aproximadamente el 0,034% del peso corporal total.

El magnesio se almacena principalmente en el hueso (60%), músculo (20%) y en los tejidos blandos (20%). Menos del 1% se puede encontrar en la sangre y es un activador de más de 300 respuestas metabólicas, incluyendo la producción de energía, la síntesis de proteínas y ácido nucleico, el crecimiento y la división celular y la protección de las membranas.

Como un antagonista del calcio, regula los neurotransmisores, la contracción y relajación muscular y, por lo tanto, tiene efecto sobre la función mental, la función cardio-muscular, el control neuromuscular, el tono muscular y la presión arterial. Por lo tanto, es evidente que una deficiencia conducirá a una disfunción en el cuerpo.

El estado del magnesio

El 95 % del magnesio es intracelular. En la sangre, particularmente en los eritrocitos, la concentración es tres veces más al alta que en el suero.

Por lo general, son testados los niveles de magnesio en suero (magnesio extracelular), mientras que en realidad es el magnesio intracelular el que es indicativo del estado de magnesio. Debido a esto, los resultados de pruebas no dan un cuadro adecuado de la situación del magnesio, ya que se pone normalmente demasiada confianza en el análisis de magnesio sérico y una deficiencia a menudo puede pasar desapercibida.

La absorción de magnesio

Cuando los niveles de magnesio son normales, el 40-50% del magnesio que aporta la comida es absorbido en todo el tracto digestivo, principalmente en el duodeno. Varios factores en los alimentos pueden afectar la absorción.

El magnesio compite con otros minerales para ser absorbido. La absorción puede tener lugar de manera activa y pasiva. Cuando sólo se consumen pequeñas cantidades en la comida, la concentración en el lumen es baja y la absorción es principalmente a través del transporte transcelular saturable activo, con un aumento de la concentración a través de difusión pasiva insaturada. Aproximadamente el 80% del magnesio en plasma se filtra a través de los riñones, de los cuales el 95% se reabsorbe y el resto se elimina. El magnesio (bivalente) se une fácilmente a fitatos (a partir de cereales), oxalatos (a partir de, entre otras cosas, el ruibarbo), fosfatos y metilaminas, lo que significa que ya no puede ser correctamente absorbido. Especialmente el alto consumo de cereales puede interferir con un buen estado del magnesio.

Formas de magnesio

Las formas orgánicas del magnesio, como el citrato, se absorben mejor que las inorgánicas como el cloruro, el hidróxido y el sulfato de magnesio. El óxido de magnesio (inorgánico), que aún se utiliza mucho en suplementos alimentarios, es prácticamente insoluble, por lo que apenas se absorbe.

Una forma especial de magnesio orgánico es el llamado quelato de magnesio. Un quelato de magnesio es la unión covalente entre una sal de magnesio soluble y, preferiblemente, dos moléculas de un aminoácido (dipéptido). A tal efecto, la glicina es el aminoácido más adecuado por su pequeño tamaño y propiedades reductoras del pH. A la unión por enlace covalente entre dos moléculas de glicina y una de sal de magnesio se la denomina bisglicinato de magnesio. El bisglicinato de magnesio probablemente sea la forma que mejor se absorbe. Se pueden aducir varias razones.

En primer lugar, el bisglicinato evita la llamada competencia entre minerales. Este término significa que varios minerales utilizan los mismos transportadores, por lo que dificultan mutuamente su absorción. Los bisglicinatos no son considerados como un mineral por el cuerpo, sino como un aminoácido, por lo que son absorbidos por canales dipeptídicos. Según Ates et al., en el intestino hay más canales dipeptídicos que iónicos, que son por los que se absorben normalmente los minerales como el magnesio.

Otra ventaja es que el organismo, en cualquier caso, absorbe más aminoácidos que minerales. Y la absorción de la glicina es especialmente alta debido a su pequeño tamaño. Además, el bisglicinato de magnesio no se une a otras sustancias y no se forman sedimentos, por ejemplo, de fosfatos y fitatos.

Aún se han hecho pocos estudios comparativos sobre estas dos formas. No obstante, lo que sí se ha visto en algunas investigaciones es que los minerales como el magnesio tras la administración de bisglicinato de magnesio, los valores aumentan en el suero y en el cerebro, no así en los músculos.

Por el contrario, las personas que utilizan citrato de magnesio presentan niveles altos en todos los tejidos, pero no específicamente en el cerebro.

Basándonos en esto, el bisglicinato de magnesio es el que mejor se puede emplear para el buen funcionamiento del sistema nervioso, la memoria, la capacidad de concentración y el rendimiento de aprendizaje. Para las personas que hacen mucho deporte, deberían incluir además, citrato de magnesio. Este contribuye a conservar fuertes y flexibles los músculos y favorece el metabolismo energético.

La deficiencia de magnesio

En promedio, un humano necesita 5 mg de magnesio por kg de peso corporal al día. Una deficiencia puede surgir de una ingesta insuficiente, pero también de la regulación de magnesio interrumpida. Se considera, por ejemplo, hipoabsorción intestinal, pérdida a través de la orina, reducción de la absorción ósea, resistencia a la insulina y estrés. Además, la ingesta es baja debido a que la dieta occidental es relativamente escasa en magnesio.

Las personas que sufren de insuficiencia renal tienen una baja ingesta de magnesio y los ancianos están en mayor riesgo de una deficiencia de magnesio.

Por un lado, esto se debe a las dificultades experimentadas con la compra y preparación de alimentos y debido a un apetito más reducido, por la pérdida del gusto o el olfato o debido a la soledad. Por otro lado, las personas mayores tienen un mayor riesgo de deficiencia de magnesio porque la absorción se reduce con la edad, mientras que aumenta la excreción urinaria.

El uso prolongado de diuréticos o supresores del ácido gástrico (inhibidores de la bomba de protones) también puede llevar a una deficiencia de magnesio.

Una deficiencia de magnesio tiene un efecto negativo en el tracto gastrointestinal, el esqueleto y el sistema nervioso central. Se manifiesta a menudo por dolores musculares y fatiga. Otros síntomas iniciales de una deficiencia de magnesio son náuseas, disminución del apetito, vómitos, debilidad, hormigueo, entumecimiento, convulsiones, cambios de personalidad, ritmo cardíaco anormal y espasmos coronarios.

Factores que afectan o inhiben la absorción

  • fósforo: ciertos alimentos con altos niveles de fibra contienen fitatos, los cuales disminuyen la absorción intestinal de magnesio
  • proteínas: la absorción de magnesio es menor cuando la ingesta proteica es menor a 30 gramos por día
  • calcio: en grandes dosis provoca un balance negativo de magnesio
  • alcohol: bloquea al magnesio si se ingieren más de 3 copas por día
  • vitamina D: dosis farmacológicas de vitamina D y la ingesta excesiva de productos lácteos enriquecidos con vitamina D
  • otros: ingesta de grandes dosis de potasio y cítricos

FUNCIÓN

Equilibrio de electrolitos

El magnesio es el regulador endógeno de diversos electrolitos, es necesario para la activación de la bomba sodio-potasio que bombean el sodio fuera de la célula y el potasio dentro de la célula. Por lo tanto, magnesio influye en el potencial de la membrana.

Cuando hay una deficiencia de magnesio, en las células se encuentra insuficiente magnesio y potasio, lo que puede perturbar seriamente las funciones celulares.

El magnesio reduce la absorción y la distribución de calcio por la activación de los intercambiadores de sodio-calcio, también porque como inhibidor no competitivo bloquea los canales de calcio, así como la liberación desde el retículo endoplasmático. Aun así, el magnesio puede restaurar la hipocalcemia.

También desempeña un papel importante en la producción de energía anaeróbica. Regula la actividad del sistema nervioso simpático. Se comporta como un antagonista del N-metil-D-aspártico (NMDA), receptor e inhibidor de neurotransmisores simpáticos. Varias hormonas, tales como la tiroxina, la angiotensina, los glucocorticoides, glucagón, calcitonina y los neurotransmisores simpáticos tienen un efecto en la absorción de magnesio.

INDICACIONES

Mejora en el rendimiento deportivo

Después del ejercicio, los atletas sufren de hipomagnesemia.

Los suplementos de magnesio pueden mejorar el rendimiento deportivo de los atletas con amenazas de deficiencia de magnesio y puede ayudar a prevenir la inmunosupresión, el daño oxidativo y las arritmias cardíacas.

Perinatal

Una ingesta de magnesio mejora y puede ayudar a prevenir y curar la (pre)eclampsia.

Cardiovascular

Excitabilidad cardiaca, transmisión neuromuscular, presión arterial, vasodilatación y vasoconstricción están relacionadas con los niveles de magnesio. Cuando hay una deficiencia de magnesio, son más comunes la fibrilación arterial y la taquicardia ventricular y fibrilación.  También se ha comprobado que una deficiencia puede allanar el camino para la aparición y desarrollo de factores de riesgo coronario como diabetes mellitus, hipertensión, aterosclerosis, hiperlipidemia, arritmias cardiacas, daños en el músculo cardiaco, la enfermedad isquémica del corazón o prolapso de la válvula mitral.

El síndrome metabólico es una combinación de factores de riesgo para la enfermedad cardiovascular, incluyendo: resistencia a la insulina, presión sanguínea elevada, reducida tolerancia a la glucosa, obesidad abdominal, reducción de la coagulación, trastornos inflamatorios, estrés oxidativo y la dislipidemia, lo que lleva a la arteriosclerosis.

Huesos y tejido celular

La deficiencia de magnesio tiene un efecto negativo en todas las células del tejido óseo. El resultado es que se producen células nuevas pobres y las células viejas se descomponen. El tejido óseo degenera en la estructura y cantidad y es más probable la fractura del hueso.

Funcionamiento mental

En el cerebro, el magnesio apoya las funciones cognitivas, tales como la memoria y la capacidad de concentrarse. El efecto de la inhibición de la ansiedad del magnesio está parcialmente relacionado con el efecto relajante en el sistema muscular y el efecto regulador sobre los neurotransmisores.

Diabetes tipo 2, pérdida de la audición inducida por el ruido, dolores de cabeza, migraña, depresión, epilepsia, ictus, Párkinson, Alzheimer pueden estar en relación con deficiencias de este macromineral.

FUENTES DE MAGNESIO

 Los vegetales verdes son ricos en magnesio debido a que la clorofila es rica en este mineral. Algunas legumbres (guisantes, judías), frutos secos (nueces, almendras), semillas y granos no refinados integrales también son ricos en magnesio. Los productos con granos refinados generalmente son bajos en magnesio. El pan fabricado con harina de trigo integral provee más magnesio que el pan hecho con harina blanca refinada. El agua puede ser una fuente variable de magnesio, dependiendo del área de donde provenga. El agua que contiene más minerales se denomina “dura” y es la que contiene más cantidad de sales de magnesio. También lo encontramos en carnes, huevos y leche.

En la siguiente tabla se menciona la cantidad de miligramos (mg) de magnesio presente en una porción de alimento:

CONTRAINDICACIONES

Para alteraciones de la función renal, bloqueos cardiacos (un trastorno en la conducción de la excitación del corazón) y trastornos neuromusculares, los suplementos de magnesio sólo deben administrarse bajo supervisión médica.

EFECTOS ADVERSOS

La terapia intensiva con magnesio inorgánico, particularmente sulfato de magnesio y cloruro de magnesio, puede resultar en diarrea osmótica temporal.

El sulfato de magnesio es más probable que cause diarrea que otras sales de magnesio debido a que el sulfato, así como el magnesio, producen un efecto osmótico. Las formas de aminoácidos unidos de magnesio y formas más orgánicas son absorbidas más fácilmente con un efecto laxante mínimo.

INTERACCIONES

El uso simultáneo con tetraciclinas, digoxina, penicilina, hierro o ciprofloxacino puede reducir la reabsorción de estos medicamentos por la formación de complejos y porque el magnesio inhibe la formación de ácido en el estómago.

SINERGIA

Un cofactor importante para el magnesio es la vitamina B6. La vitamina B6 ayuda al transporte del magnesio por las células del cuerpo. La Vitamina C, la Vitamina D, Calcio y Fósforo también tienen un efecto sinérgico. Calcio, Vitamina D y Fósforo son especialmente sinérgicos en relación con el metabolismo de los huesos y los dientes.

 

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